Compartir

Las y los niñes no quieren comer animales, les enseñamos a hacerlo: estudio Universidad de Oxford

 

La evidencia de que lxs niñxs no quieren comer animales es cada vez mayor. Un nuevo estudio realizado por investigadores de las Universidades de Exeter y la Universidad de Oxford descubrió que las y los niñes hacen menos distinciones morales entre diferentes especies y que el especismo se aprende durante la adolescencia.

¿Qué dicen las investigaciones?

Otra investigación reciente de la Universidad de Furman en los EE. UU. mostró que lxs niñxs de siete años o menos, con frecuencia no entienden que la carne y en menor medida los huevos y los productos lácteos provienen de animales, al mismo tiempo que clasifican a menudo a los animales como «no aptos para comer». Otro estudio mostró que lxs niñxs, a diferencia de los adultos, tienden a valorar las vidas de perros y cerdos como iguales o casi iguales a las vidas humanas. Entonces, ¿deberíamos obligar a los niños a comer productos animales cuando su instinto moral es rechazarlos?

¿Qué propone el nuevo estudio?

Los autores del nuevo estudio, Luke McGuire , Sally B. Palmer , and Nadira S. Faber, querían entender en qué momento de la vida se desarrollan “algunos de los procesos psicológicos que hacen posibles las acrobacias morales en relación con el trato que los humanos dan a los animales”. Señalan que estas acrobacias morales «Primero… dependen de la categorización de los animales según su especie y, en segundo lugar, de la creencia de que la pertenencia a una especie en particular determina el valor moral de un ser vivo». Compararon las respuestas de niñxs (de 9 a 11 años), adultos jóvenes (de 18 a 21 años) y adultxs (de 29 a 59 años) a preguntas relacionadas con la categorización de animales (como alimento o como mascotas), el especismo (asignación de valor moral para diferentes animales), trato animal (cómo debemos tratar a los animales de granja en comparación con las mascotas y otros humanos) y evaluación de alimentos (si está bien comer animales y productos animales).

¿Cuáles fueron los resultados?

Los resultados mostraron que lxs niñxs no creían que los cerdos debían ser tratados de manera diferente a los humanos o los perros. Pero los adultos jóvenes y los adultos creían que los perros y los humanos debían ser tratados mejor que los cerdos. Los adultos también evaluaron tanto el comer animales como el comer productos animales como más permisibles moralmente que los niños. Los autores afirman: «Podemos especular que los adultos aprenden estrategias efectivas para resolver conflictos morales internos con respecto al trato animal».

“Algo parece suceder en la adolescencia, , dijo el autor principal Luke McGuire a The Guardian. “Es importante tener en cuenta que incluso los adultos de nuestro estudio pensaron que comer carne era menos aceptable moralmente que comer productos de origen animal como la leche. Por lo tanto, la aversión a que los animales, incluidos los animales de granja, sean dañados no desaparece por completo”.

El estudio sugiere que se podría tener más en cuenta “la inteligencia moral de lxs niñxs”. “Si queremos que las personas avancen hacia dietas más basadas en plantas por razones ambientales, tenemos que interrumpir el sistema actual en alguna parte. Por ejemplo, si lxs niños comieran más alimentos a base de plantas en las escuelas, eso podría estar más en línea con sus valores morales y podría reducir la normalización hacia los valores de los adultos que identificamos en este estudio, afirman McGuire, Palmer1 y Faber.

Artículo original escrito por en Claire Hamlett en Surge.

Tags:

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Categorías